sábado, 31 de diciembre de 2016

almanaque 2017

No soy muy amiga de las agendas y los almanaques, pero reconozco que a veces pueden ser útiles.

El año pasado imprimí un precioso almanaque que obsequiaba Tutticonfetti y lo colgué en la pared de mi taller.

 

taller1

Este es el calendario de Tutticonfetti

 

Fue más por lo bello del objeto, que por la función en sí, pero me sirvió. Me sirvió como almanaque y como inspiración, así que este año decidí hacer el mío propio y aunque no es lo mismo a mi me gustó.

 

almanaque

 

almanaque2

 

Y ya que lo hice y que me gustó, decidí compartirlo con las personas que se apunten al boletín de noticias. De esa manera, además de recibir las actualizaciones del blog con tutoriales, recetas, noticias de mis cuadernos, recomendaciones y ainda mais, podrás recibir otras cosillas que iré creando como, por ejemplo, en este caso, el almanaque 2017.

Si ya estás en mi lista de correo, es cuestión de esperar porque en breve te llegará el pdf con el almanaque pescando nubes 2017 para descargar e imprimir.

Que tengas un hermoso comienzo de año, nos seguimos leyendo.

¡¡felicidades!!

viernes, 23 de diciembre de 2016

historias de nuestra casa

Lo encontré hace unos días. Creo recordar que lo compré el año pasado en la feria Ideas+, más o menos por esta época. A veces un libro me llama la atención por algo y lo compro para leerlo después y ese después pueden ser años después.

Me gusta encontrarme con libros inesperados, que ya no recordaba. En casa siempre tengo alguno que aún no he leído o que podría querer leer nuevamente; porque me gustó mucho, porque ya hace tiempo que lo leí y me quiero reencontrar con él, porque al leerlo de nuevo descubro cosas que no había visto en la primer lectura.

Esta vez encontré “Historias de nuestra casa”, escrito por el portugués José Luis Peixoto y editado por Casa Editorial HUM. No lo había leído antes, ni había leído nada de Peixoto, así que para mí fue todo un descubrimiento.

Es un libro que tiene varias historias cortas y algún poema. La manera de escribir de Peixoto te sumerge en las historias, pero a cierta respetuosa distancia. Utiliza todos los sentidos para describir lo que está pasando. Se expresa de manera simple y poética, es como una caricia, a pesar de que muchas de las historias son tristes. 

Cuenta sobre la vida y la muerte, la vejez y la juventud, a través de la vida de gente sencilla que vive en un pueblo o en el medio rural de Portugal. Cuenta sobre pequeñas cosas cotidianas, pero de tanto en tanto introduce elementos fantásticos con total naturalidad. 

 

historiasdenuestracasa

 

Esta edición de HUM es la unión de dos libros anteriores del autor, “Cal”, una recopilación de cuentos y “Te me moriste”.

“Te me moriste” se lo escribió a su padre cuando este murió, le habla recordando momentos vividos desde la niñez hasta hoy, le cuenta sobre su dolor por no tenerlo más a su lado. Es un texto muy bello y triste, confieso que lloré leyéndolo. 

Me gustan los libros por su contenido, claro está, pero también me llaman mucho la atención como objetos y una buena portada para mí, les suma o les resta interés. En este caso me gustó mucho la ilustración de la portada, más aún luego de haber leído el libro, creo que representa bien lo que te vas a encontrar adentro.

Un detalle simpático de los libros editados por HUM es la imagen del escritor en la solapa, han sustituido la tradicional fotografía por un retrato ilustrado y creo que va muy bien con la estética general de sus libros.

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Ahora que conocí a Peixoto voy a ir en busca de “Cementerio de pianos”, esta vez una novela, que fue editada por HUM este año.

jueves, 8 de diciembre de 2016

cuadernos con poesía

Siempre me gustó leer. Desde pequeña leía de todo, pero nunca fui muy fanática de la poesía. Se podría decir que soy casi una analfabeta poética. Lo bueno es que siempre hay tiempo para ampliar los horizontes y desde hace un tiempo me he animado un poco más con esta forma de comunicarse y le he tomado un poco el gustito. 

Y de pronto se me ocurrió que sería interesante hacer una serie de cuadernos que incluyeran poemas que me gusten. Además me parecía lindo que estos poemas fueran escritos por mujeres y hombres uruguayos que no fueran muy conocidos. Creo que leer y difundir sus poemas es una forma de volverlos a la vida.


Me puse manos a la obra y entre los poetas que he elegido están Virginia Brindis de Salas, Pedro Piccatto, Humberto Megget y María Eugenia Vaz Ferreira. Con el tiempo iré agregando otros porque la búsqueda y lo que encontré me pareció súper interesante.


Quería que los cuadernos fueran especiales, así que yo misma diseñé los papeles, los imprimí en papel kraft y forré las tapas con ellos.



 

Como es habitual en mis cuadernos, cada uno es diferente, así que voy variando las texturas y colores, no solo de la tapa sino también de las hojas interiores y los hilos que utilizo para la costura. 





























 







 



























 

En la tapa va un fragmento del poema elegido.

 




























 

Y en el interior algunos datos sobre el autor y su obra y el poema completo.


 

Después contaré alguna historia de cómo llegué a conocer a alguno de estos autores y tal vez algo sobre ellos. Por ahora te dejo con los cuadernos.

 

 

 

 

 

 

 

 
 
 
Si bien hace tiempo que me rondaba en la cabeza la idea de hacer algo como esto, me terminé de decidir inspirada en la librería Moebius, donde los vas a poder encontrar aparte de en mi taller. 


miércoles, 30 de noviembre de 2016

cambio plástico por tela…

Hace ya mucho tiempo que trato de no aceptar bolsas descartables cuando voy de compras. Ni en las compras de almacén ni cuando voy a comprar ropa o alguna otra cosa por el estilo. 

Me pasaba que no quería tirar las bolsas, pensaba que no estaba bueno tirarlas, que ya me iban a servir para algo. Cuando quería acordar tenía un montón de bolsas que no sabía en qué usar, ni dónde guardar y por supuesto, no quería tirarlas, ya sabemos que tardan miles de años en descomponerse. 

Así que la solución fue no aceptar más bolsitas. Al principio me daba un poco de vergüenza porque en algunos lugares me miraban raro, o incluso me daban la bolsa igual y se las tenía que devolver. Ahora ya no, en algunos lugares incluso, se quedan pensando y se manifiestan de acuerdo con disminuir el uso de bolsas, es que el tema cada vez está más sobre el tapete. 

Normalmente llevo conmigo una bolsa de tela, en general plegable, de esas que no ocupan mucho lugar, la puedo llevar en un bolsillo o en la cartera. Eso ha hecho que ya no acumule más bolsitas. No te voy a decir que alguna vez no me olvide, pero en general, la voy llevando bien. 

Tengo algunas bolsas de tela que he ido comprando y otras las he hecho yo misma, pero nunca está demás una linda bolsa, como cada vez las utilizo para más cosas, siempre ando necesitando alguna.

Estoy suscripta al boletín de noticias de Purl Soho, una página que tiene ideas lindísimas además de vender telas naturales, lanas, hilos y muchas otras cosas que tienen que ver con tejido, costura y bordado. En uno de sus boletines me llegó este tutorial y me encantó la idea para hacerme mi próxima bolsa. Lo tuve en suspenso un tiempo hasta que encontré unas telas con lunares que me encantaron (me pueden los lunares).





Y ya que estaba, decidí hacer el paso a paso en español porque el original está en inglés. Espero que te guste y hasta quien te dice que en una de esas te hagas tus propias bolsas de compras.

Vas a necesitar:

  • dos rectángulos de tela de 85cm x 50cm aproximadamente, pueden ser de la misma tela o, como hice yo, combinar dos motivos diferentes.
  • una cinta de algodón de unos 80 cm, en mi caso la hice a partir de la tela que estaba usando.
  • hilo, tijeras, alfileres, máquina de coser y si tenés plancha, te va a facilitar mucho algunos pasos. 





Luego de recortar los rectángulos de 85 x 50 cm, los doblamos por la mitad en forma longitudinal. Marcamos dos puntos, uno a 15 cm del extremo libre de la tela, en el lado menor (sería el punto a) y otro, también en el lado libre de la tela del lado mayor a 43 cm del vértice que utilizamos como primera referencia (el punto b de la foto). 




Trazamos una línea entre estos dos puntos los sujetamos con alfileres y recortamos.




Extendemos la tela y enfrentamos los rectángulos derecho con derecho. Vamos a coser los lados largos desde el punto en que termina la diagonal hasta el final (la diagonal queda libre). En esta costura dejamos unos dos centímetros de margen. 




Luego, abrimos la costura y planchamos, doblamos hacia adentro cada lado para esconder la parte libre de la tela y planchamos nuevamente.




Cuando llegamos a la diagonal, hacemos los dos dobleces en el borde que continúen los de la costura y planchamos.




Cosemos por dónde habíamos marcado con la plancha, de modo que el borde de la tela, el que se deshilacha, va a quedar dentro de la costura. Hacemos esto de los dos lados del bolso. 




Cuando lo tenemos listo, damos vuelta el bolso, con el lado del derecho para afuera, doblamos de modo que las dos costuras que hicimos queden una sobre la otra, y cosemos el fondo de nuestro bolso por el lado del derecho, dejando un margen de costura de un centímetro. 




Damos vuelta el bolso, dejando el derecho hacia adentro y volvemos a coser el fondo, esta vez dejando un margen de costura de 2 cm aproximadamente. La idea es que esta segunda costura esconda el borde de la tela. Este tipo de costura se llama costura francesa y además de quedar muy prolija, es muy resistente, así podemos llevar cosas pesadas en nuestro bolso sin tener miedo a que se desfonde.  





Ya cosimos los lados y el fondo, ahora falta cerrar el asa. Como con el fondo, primero cosemos del lado del derecho.






Cuando vayamos a hacer la costura por el lado del revés será el momento de introducir la cinta que nos servirá para mantener nuestra bolsa plegada. Simplemente la doblamos a la mitad y la sujetamos bien contra la primera costura.








La cinta quedará del lado de adentro cuando cosemos.





Al dar vuelta el bolso la cinta quedará fijada de esta manera. 




Para que quede mejor, abrimos la costura y pasamos otra costura sobre el lado del derecho.




Quedaría así.





Ya quedó lista para salir de compras.





Tiene buena capacidad, pero cuando está vacía y plegada, ocupa muy poco lugar.





Para plegarla se dobla a la mitad, luego hacemos otro doblez longitudinal y la enrollamos desde el fondo hasta el asa para poder atarla.








Listo! Espero que te haya gustado. Si tenés alguna duda, me podés escribir y con gusto te ayudo.

miércoles, 23 de noviembre de 2016

araucaria

Cuando estábamos buscando nuevo hogar y conocimos el apartamento dónde vivimos hoy, una de las cosas que me enamoró de él fue esta vista que tenía desde la cocina. Estaba encantada. Yo pensaba que al mudarme de Parque Batlle a Ciudad Vieja iba a extrañar mucho los árboles y los pájaros. Este verdor en medio de la manzana, justo al alcance de mis ojos y con el río de fondo era mucho mejor de lo que me podría haber imaginado. 





Aquí está entera la araucaria, ese enorme árbol que desafió tantos temporales, se hizo parte de nuestra vida cotidiana, con sus cotorras y palomas y demás habitantes y visitantes.





Tras ella se escondía el sol los días más largos del año.





Nuestra compañera de atardeceres.





Nunca se me ocurrió que un día podría no estar, es más, creo que asumí que ese viejo gigante iba a seguir ahí cuando nosotros ya no estuviéramos. 





El sábado pasado nos despertó el ruido de unas motosierras, no se nos ocurría de dónde podrían ser, hasta bromeamos con la posibilidad de que estuvieran podando las palmeras.

No nos levantamos enseguida, así que como a las ocho y media, cuando fui a la cocina me encontré con esto.





La punta ya había sido derribada. Más tarde cuando me encontré con mi vecina, que estaba tan atónita como yo, me contó que vio cuando cayó.

Les llevó toda la mañana y más, no solo fueron cortando rama a rama la araucaria sino que también arrasaron con buena parte del follaje de los otros árboles.





Nos dio mucha tristeza ver este espectáculo. Nos imaginamos a la araucaria chiquita siendo plantada en el patio de la escuela con su misma fundación o muy próxima a ella. Ya que por su tamaño debía de tener muchísimos años. En realidad no lo sabemos, pero es fácil imaginarlo.





Tampoco sabemos qué llevó a tomar esta decisión, pero en todo caso nos pareció un poco, demasiado drástica.

En este momento estaban con las motosierras en la base del tronco mientras un grupo de operarios tira de la cuerda para guiar la caída. Si se fijan con cuidado, en la punta del tronco hay una paloma…










Que salió volando en el último momento…




Estando el viejo gigante ya en el suelo, se dispusieron a trozarlo y lo chipearon.





Esto es lo que vi desde mi ventana al día siguiente. Aún no han podido deshacerse de la base del tronco y las raíces. Ayer pasaron todo el día trabajando en eso y hoy continúan. 





La transformación de la vista no es lo más importante de esta decisión, aunque a mí personalmente me entristece. Lo que lamento profundamente es que se derribó un árbol que tarda muchos años en crecer así y que era hogar de muchos pájaros. No sé por qué lo cortaron, pero seguramente habría alguna solución intermedia como esta para la caída de ramas o frutos.  En este momento en el mundo hay un déficit de árboles, no está bueno andar matándolos a la ligera y mucho menos dando ese ejemplo a los niños.

La araucaria es un árbol siempre verde, nativo del Hemisferio Sur, recuerdo haberlo visto mucho en Brasil, en el estado de Paraná y por supuesto en Chile y Argentina, sobre todo en el sur. A raíz de este evento me puse a buscar un poco de información sobre estos árboles y me sorprendió enterarme de que son fósiles vivientes de la edad Mesozoica, convivieron con los dinosaurios.


Algunos de sus ejemplares pueden vivir 1000 años o más. Son árboles de tronco recto y muy simétricos, todas sus ramas salen del tronco en forma casi horizontal. Pueden llegar a medir más de 65 metros de altura y hay varias especies dentro del género. Su maduración y fructificación la alcanzan aproximadamente a los 25 años y los ciclos reproductivos son de 2 años, es decir, los frutos están maduros cada 2 años y las semillas son viables solo entre 90 y 120 días. La mayor producción de frutos se produce a partir de los 40 años. Como es una especie dioica, necesita la presencia de árboles femeninos y masculinos para fructificar, así que el solitario de la escuela no creo que tuviera frutos.