miércoles, 2 de diciembre de 2009

robertino

tino El viento tiró la rama donde estaba su nido. Antonio, Lola y yo lo encontramos. Miramos sin esperanzas, había un huevo roto. Incrédulos vimos el movimiento de su piquito, merecía una oportunidad. Lo recogimos y cuidamos de él por 24 horas, más no pudo resistir, había nacido muy pronto.

2 comentarios:

  1. aaah que lindo!
    Y bueno por lo menos lo intentaron.
    Muy lindo tu blog y seguiré paseando por el en cualquier oportunidad.
    Gracias por tu visita y tu comentario en el mío.

    Un saludo!

    ResponderEliminar
  2. Teníamos que intentarlo, no podía dejarlo...
    Me alegra que te guste el blog te espero por aquí.
    Un saludo para vos.

    ResponderEliminar